Bancarrota, el documental sobre la crisis española

Hace un par de años, un grupo de economistas liberales, la mayoría encuadrados dentro de la Escuela Austríaca de Economía, como Juan Ramón Rallo, Jesús Huerta de Soto o Carlos Rodríguen Braun lanzaban un documental llamado Fraude: el Por qué de la Gran Recesión Mundial, donde se detallaban las causas de la crisis económica y financiera desatada a partir de la caída de Lehman Brothers en Verano de 2008. El dinero barato, los bajos tipos de interés o los privilegios del sector financiero proporcionados por el sector público fueron algunas de las causas de este desastre.

Un par de años después, algunos de los economistas que participaron en la anterior cinta han lanzado un nuevo documental llamado Bancarrota, centrado más en la situación española. En nuestro país, la crisis económica ha sido el resultado de la combinación de tres burbujas: la financiera, productiva y la estatal, todas ellas consecuencia de una política monetaria de bajos tipos de interés y de una política de gasto público desenfrenada que ha terminado por llevar a nuestro país a la quiebra.

Espero que os guste.

Antal Fekete: la divisa irredimible es un fracaso sin paliativos

Antal Fekete es uno de los miembros más activos y distinguidos de la que podríamos llamar Nueva Escuela Austríaca de Economía. Científico monetario, proponente del nuevo patrón oro y crítico del sistema monetario actual basado en dinero fiat, considera las enseñanzas de Carl Menger como  las verdaderas raíces de la Escuela Austríaca de Economía y cree que los máximos exponentes de esta escuela, en especial Ludwing Von Mises, se habían distanciado, para mal, de tales enseñanzas.

Guillermo Barba le entrevista en exclusiva en el blog Inteligencia Financiera Global, donde ambos analizan las consecuencias históricas del abandono del patrón oro y los efectos de de las políticas keynesianas y monetaristas dentro del actual contexto económico. Además de todo ello, el profesor Antal Fekete da la clave en cómo debería reformularse el patrón oro para cumplir con las exigencias y visicitudes del marco monetario actual, devolviendo el control del sistema monetario a la sociedad en lugar de estar en manos de una institución centralizada como la Reserva Federal en Estados Unidos o el Banco Central Europeo en la Unión Europea. Sigue leyendo

El Banco de Inglaterra explica la reserva fraccionaria

No es la primera vez que el Banco de Inglaterra publica un artículo explicando la polícita monetaria. En esta ocasión, el paper se centra en una cuestión que muchos economistas, sobre todo de tendencia austríaca, como Jesús Huerta de Soto o el ya fallecido Murray N. Rothbard consideran clave para entender las causas de los ciclos económicos: la reserva fraccionaria.

En este paper se desmonta la idea de que la mayoría del dinero en circulación es creado por los Bancos Centrales, admitiéndose, por tanto, que en realidad el dinero es un reconocimiento de deuda por parte de los bancos comerciales, que ponen en circulación ingentes cantidades de dinero cuando se otorgan los préstamos.  De hecho, la propia institución afirma que la creación de dinero en la práctica difiere de algunas ideas falsas muy extendidas, como que los bancos no actúan simplemente como intermediarios financieros ni tampoco que los bancos multiplican el dinero del banco central para crear nuevgos préstamos y depósitos. Paradójicamente, el propio encaje bancario, o la obligatoriedad de contar con un porcentaje de los activos bancarios en reservas del Banco Central, es uno de los instrumentos de política monetaria de los propios Bancos Centrales que en Europa está establecido al 1% en la actualidad.

Pero, ¿por qué de pronto el Banco de Inglaterra admite todo esto? David Graeber, autor de un interesante artículo en The Guardian relacionado con este paper, se pregunta y responde a sí mismo:

Bien, una razón posible es que es obviamente cierto. El trabajo del Banco es gestionar el sistema, y en los últimos tiempos, el sistema no ha estado funcionando especialmente bien. Es posible que se decidiera que mantener la fantasiosa versión de la teoría económica oficial, que ha demostrado ser muy conveniente para los ricos, es simplemente un lujo que ya no puede permitirse.

Más Información | Bank Of England

El coste del crédito, claro síntoma de que la recuperación es microeconómica

ZeroHedge nos deja con un gráfico muy interesante sobre la evolución del coste de los créditos en España. En él se puede apreciar de manera gráfica que el optimismo y euforia que se desprende de las palabras de nuestros políticos no tiene equivalencia con lo que se vive a nivel de calle. Y es que, a pesar de que la prima de riesgo esté teniendo un comportamiento extraordinario, a pesar de la evolución del IBEX-35 continúe siendo alcista y a pesar del sorprendente comportamiento de las exportaciones… a pesar de todo ello, las empresas no tienen razones para el optimismo. Sigue leyendo

La solución a la hiperinflación la tiene… Nicolás Maduro

Pongámonos en contexto: Venezuela, república bolivariana tomada como referencia por numerosos colectivos de izquierdas como ejemplo a seguir para solucionar las crisis económicas y obtener la tan ansiada solución a los problemas de desigualdad que el capitalismo no es capaz de solucionar. Para conseguir este objetivo, y también en parte para conseguir ganar las elecciones, el Gobierno ha repartido una gran cantidad de dinero entre sectores que identifica como su base electoral, garantizándoles bienes básicos (en muchas ocasiones, no tanto) de los que pueden disfrutar: una casa bien equipada, aumentos a los militares o, por qué no, una televisión de plasma a cada ciudadano. Sigue leyendo

La deflación también puede resultar beneficiosa

A. Gary Shilling escribe en Bloomberg un interesantísimo artículo sobre las diferencias que existen entre las causas que originan las diferentes deflaciones y que desmonta, en parte, esa creencia generalizada desde diversos círculos de que la deflación es íntrinsicamente negativa para la economía independientemente de sus causas y de las circunstancias que conducen hasta ella. Según este autor, es conveniente distinguir entre la deflación buena resultado de un exceso de oferta y la deflación mala que es consecuencia de una insuficiente demanda. La primera es el resultado de la aplicación de nuevas tecnologías que aumentan la productividad general de la economía y, por tanto, la producción, mientras que la segunda suele ser consecuencia de períodos de crisis y recesiones profundas, que aumentan el desempleo y deprimen la demanda por debajo del nivel de oferta. Sigue leyendo