La deflación también puede resultar beneficiosa

A. Gary Shilling escribe en Bloomberg un interesantísimo artículo sobre las diferencias que existen entre las causas que originan las diferentes deflaciones y que desmonta, en parte, esa creencia generalizada desde diversos círculos de que la deflación es íntrinsicamente negativa para la economía independientemente de sus causas y de las circunstancias que conducen hasta ella. Según este autor, es conveniente distinguir entre la deflación buena resultado de un exceso de oferta y la deflación mala que es consecuencia de una insuficiente demanda. La primera es el resultado de la aplicación de nuevas tecnologías que aumentan la productividad general de la economía y, por tanto, la producción, mientras que la segunda suele ser consecuencia de períodos de crisis y recesiones profundas, que aumentan el desempleo y deprimen la demanda por debajo del nivel de oferta. Sigue leyendo

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