El Banco de Inglaterra explica la reserva fraccionaria

No es la primera vez que el Banco de Inglaterra publica un artículo explicando la polícita monetaria. En esta ocasión, el paper se centra en una cuestión que muchos economistas, sobre todo de tendencia austríaca, como Jesús Huerta de Soto o el ya fallecido Murray N. Rothbard consideran clave para entender las causas de los ciclos económicos: la reserva fraccionaria.

En este paper se desmonta la idea de que la mayoría del dinero en circulación es creado por los Bancos Centrales, admitiéndose, por tanto, que en realidad el dinero es un reconocimiento de deuda por parte de los bancos comerciales, que ponen en circulación ingentes cantidades de dinero cuando se otorgan los préstamos.  De hecho, la propia institución afirma que la creación de dinero en la práctica difiere de algunas ideas falsas muy extendidas, como que los bancos no actúan simplemente como intermediarios financieros ni tampoco que los bancos multiplican el dinero del banco central para crear nuevgos préstamos y depósitos. Paradójicamente, el propio encaje bancario, o la obligatoriedad de contar con un porcentaje de los activos bancarios en reservas del Banco Central, es uno de los instrumentos de política monetaria de los propios Bancos Centrales que en Europa está establecido al 1% en la actualidad.

Pero, ¿por qué de pronto el Banco de Inglaterra admite todo esto? David Graeber, autor de un interesante artículo en The Guardian relacionado con este paper, se pregunta y responde a sí mismo:

Bien, una razón posible es que es obviamente cierto. El trabajo del Banco es gestionar el sistema, y en los últimos tiempos, el sistema no ha estado funcionando especialmente bien. Es posible que se decidiera que mantener la fantasiosa versión de la teoría económica oficial, que ha demostrado ser muy conveniente para los ricos, es simplemente un lujo que ya no puede permitirse.

Más Información | Bank Of England

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La deflación también puede resultar beneficiosa

A. Gary Shilling escribe en Bloomberg un interesantísimo artículo sobre las diferencias que existen entre las causas que originan las diferentes deflaciones y que desmonta, en parte, esa creencia generalizada desde diversos círculos de que la deflación es íntrinsicamente negativa para la economía independientemente de sus causas y de las circunstancias que conducen hasta ella. Según este autor, es conveniente distinguir entre la deflación buena resultado de un exceso de oferta y la deflación mala que es consecuencia de una insuficiente demanda. La primera es el resultado de la aplicación de nuevas tecnologías que aumentan la productividad general de la economía y, por tanto, la producción, mientras que la segunda suele ser consecuencia de períodos de crisis y recesiones profundas, que aumentan el desempleo y deprimen la demanda por debajo del nivel de oferta. Sigue leyendo